2/1/10

Cartas


Las cartas manuscritas, sobre todo las de los amantes, tienen el don de la elocuencia y están dotadas de alma inmortal, por lo que destruirlas es pecado gravísimo que se castiga con el infierno. No se preocupe, con los correos electrónicos no pasa eso; puede usted eliminarlos e igualmente irá al cielo si ese era su destino.


En la foto Cris López (extraordinaria fotógrafa -y amiga-) y su ayudante Sergio estudian en un descanso durante una sesión de fotos no una carta, sino unos simples bocetos.

2 comentarios:

PATSY SCOTT dijo...

Las cartas manuscritas y las fotos impresas son testigos incómodos. Hoy si le das al Delete puedes borrar a alguien de tu mundo para siempre. Como si nunca hubiera existido.

ChVG dijo...

Cierto, el papel todavía goza de más inmortalidad, así que espero que seas capaz de dotar de esa "inmortalidad" a estos todos tus relatos "blogeanos" para poder volver, y revolver cualquiera de ellos en cualquir momento.
Todo lo mejor para el 2010
Chelo Veiga