13/1/10

Pigmalión


A este señor que era rey de Chipre y además artista, le ocurrió algo muy común entre los artistas (parece ser): se enamoró de una escultura que había hecho él mismo. Era una escultura de Venus. Lo que ya no fue tan común fue lo que pasó después: la Venus de verdad vino, convirtió la estatua en una mujer real y Pigmalión se casó con ella y tuvo una hija. Admirable ¿verdad? Esta leyenda es tan increíble que no es extraño que todos los hombres del mundo la hayan tenido siempre por verídica...

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