11/3/10

Mandrágora (botánica)


Una de las plantas más misteriosas, la Mandrágora (Mandragora autumnnalis). En España se da en abundancia en Andalucía. La forma humana de la raíz la convirtió a lo largo de la historia en planta mágica por excelencia, a la que se atribuyeron toda clase de poderes y supersticiones. Pitágoras la llamó anthropomorphon, pues la raíz de la mandrágora tiene tronco, cabeza, dos piernas y dos brazos.


Hay dos clases de mandrágora: una macho si la raíz tiene forma de hombre, y una hembra si la raíz tiene forma de mujer. Si dos de estas raíces distintas se juntan ya se sabe lo que puede ocurrir: “o home e lume e a mulher estopa...”, que dicen los portugueses.


En la antiguedad al que tenía una mandrágora se lo consideraba afortunado en amores. José Luis Cuerda, el famoso director de cine últimamente nacionalizado orensano, hizo una película titulada “Amanece que no es poco” en la que aparecían unos hombres-mandrágoras muy guapos, a los que las muchachas cultivaban en huertos regándolos y podándolos cuidadosamente, ya que dichos hombres una vez arrancados de la tierra se convertían en esposos cariñosos, limpios, buenos amantes y muy trabajadores. La película, una de las joyas del cine español, como muchos lectores recordarán, se anunciaba con un sorprendente eslógan: “Parecía lo de siempre, ¡y era lo nunca visto!”.


La raíz de la mandrágora como ya hemos dicho es una especie de nabo con forma de persona, pero los árabes la consideraban simplemente una planta decorativa por sus hermosas hojas, y la ponían en los jardines tan sólo para alegrar la vista.


Las mandrágoras son buenas conversadoras y se puede hablar con ellas de cualquier tema excepto de religión. En la Enciclopedia de Lamarck, publicada en 1783, el afamado botánico ridiculizó abiertamente a la mandrágora y se burló de sus poderes y propiedades, pero fue por ignorancia.

2 comentarios:

maikix dijo...

¡Qué buena peli! No sabía que los hombres que nacían de la tierra eran mandrágoras. Por la impaciencia de Pastora Vega, por tener a su hombre "cariñoso, limpio, buen amante y muy trabajador", y arrancarlo demasiado pronto, le salió cojo!

Un abrazo.

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO dijo...

Me ha entusiasmado tu entrada. ¡Amanece que no es poco!, una de mis películas preferidas. Este verano nos reunimos con mi paisano José Luis Cuerda (será ahora orensano -imagino que por El Bosque Animado- pero de siempre fue de Albacete)en la Real Academia de Cine, donde se le homenajeó por esa película. Todos fuimos disfrazados: como se acabaron los disfraces de Saza (recordarás que hacía de sargento de la Guardia Civil), la Colometa y yo nos pusimos unas barbas blancas: nos disfrazamos de Cuerda.
Fue un acto muy emotivo.
Saludos.