28/3/10

La vid de leche


Un viticultor tenía una vid que daba leche. La vid tenía un aspecto normal, igual a las otras vides. Las uvas eran de la variedad tempranillo pero completamente blancas. Cuando las prensaba para hacer vino, salía leche. El viticultor embotellaba esta leche de la misma forma que hacía con el vino, y en las botellas ponía la añada. Después la comercializaba. Había tres clases: crianza, reserva y gran reserva. Esta última sabía exactamente igual que la leche condensada.

2 comentarios:

PATSY SCOTT dijo...

¡Menudo disgusto se llevarán las vacas con la noticia!

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO dijo...

Tanto vino no trae nada más que problemas: básicamente estéticos: los snobs del vino son insoportables. Con la leche todo iría mejor: se dirían menos tonterías, se pegaría menos a la mujer, se encenderían menos los ánimos. Viva el wiski!