16/10/11

El hombre y el león

Esta historia trata de un hombre y un león, cosa que cualquier lector despierto ya habrá notado. De no ser así, se recomienda proceder de nuevo a una detenida y atenta lectura del título.


El hombre es joven. Lleva una camisa de seda muy ceñida, de color gris oscuro y unos enormes pantalones acampanados. Ambas cosas están muy de moda este año, aunque casi nadie se las pone ya que para que sienten bien es preciso medir un metro noventa y ser muy guapo. Son cosas que solo le quedan bien a los modelos.


El león no es guapo. Es un león normal. Al contrario que el hombre, está desnudo. No es joven pero su edad aquí carece de importancia. Es fiero, eso sí.


El hombre no está asustado. El león tampoco. Ambos miran a la cámara con aire desafiante. El león fuma en pipa y al mismo tiempo, baraja la posibilidad de comerse al hombre. El hombre ignora esto y cree que el león es su amigo. Ese es el encanto de la imagen.

2 comentarios:

Argax dijo...

Vamos que aunque el león fume en pipa no olvida su naturaleza leonina. El hombre en cambio, muy guapo él, ha desarrollado hasta la estupidez su ignorancia.
Merece ser comido, y en un flato felino después expulsar las prendas planchadas, almidonadas y colgadas en perchas.

Como siempre, un placer leerte.

Carcamal dijo...

Un gran acierto no haber puesto ninguna imagen encabezando este relato, Víctor. Sobraría.

El relato, redondo y de la casa. Me ha gustado, si señor.

Apertas.

P.D.: Muy bueno también el de la prensa. Lo recuerdo.