30/3/10

Agua (gastronomía)


Aunque es incolora, inodora e insípida, sorprendentemente resulta imprescindible en la cocina. Esto que por obvio puede parecer una perogrullada, no lo es. Por ejemplo en la cocina inglesa el agua resulta insustituible, ya que sin ella no se podría ni cocer el huevo ni hacer el té. Los habitantes de otros países con otras cocinas menos refinadas que la británica y en las que se utilizan más ingredientes, le dan más usos, casi todos buenos.


En nuestro mundo todo depende del agua. Nosotros mismos parece ser que algún día lejano salimos de ella, y aun hoy un porcentaje considerable de nuestro cuerpo es agua. El agua se presenta en la naturaleza bajo tres formas igualmente sorprendentes: como un gas, en forma de vapor; como un sólido, en forma de hielo; y como un líquido.


El agua se mezcla con diversas sustancias y se obtienen otras sustancias nuevas igualmente maravillosas como el agua de azahar, el agua de cebada, el agua de anís o el agua de la aurora. Esta última con razón se llama así, pues se hace añadiéndole al agua leche de almendras, canela y azúcar. El aguamiel, una bebida mítica y maravillosa, no es más que miel disuelta en agua. ¿No es esto de una sencillez y elegancia extraordinarias? El agua de la vida o aqua vitae que buscaban con tesón los alquimistas nunca pudo encontrarse, aunque algunos afamados dipsómanos creyeron hallarla en otros líquidos.


Pero este elemento también puede resultar letal como pudo comprobar Almanzor en el año 997 en Santiago de Compostela. Tras arrasar la ciudad, el caudillo árabe dio de beber a su caballo el agua de la pila bautismal que hay en la puerta de Platerías y por este sacrilegio el noble bruto fue castigado por el cielo y cayó muerto en el acto. Esto demuestra una vez más el increíble poder de Dios y cómo el Supremo Hacedor está a la que salta. Más claro, agua. Actualmente en la plaza de Platerías hay una famosa fuente con caballos que conmemora aquel suceso. Puede verla cualquier turista que pase por Santiago, y de hecho la mayoría de los peregrinos suelen hacerse una foto delante de ella. Eso sí, yo nunca he visto a nadie bebiendo allí... por si acaso.

28/3/10

La vid de leche


Un viticultor tenía una vid que daba leche. La vid tenía un aspecto normal, igual a las otras vides. Las uvas eran de la variedad tempranillo pero completamente blancas. Cuando las prensaba para hacer vino, salía leche. El viticultor embotellaba esta leche de la misma forma que hacía con el vino, y en las botellas ponía la añada. Después la comercializaba. Había tres clases: crianza, reserva y gran reserva. Esta última sabía exactamente igual que la leche condensada.

Lenguas (botánica)


Lengua de buey (Anchusa azurea). O lengua de vaca, o raíz de fuego, o hierba del hígado, o lengua de perro, o chupamieles, o hierba de sangre. En fin, he aquí una de tantas plantas que se llaman lengua de algo. Vean otras dos a continuación.


Lengua de ciervo (Phyllitis scolopendrium). La “Lengua Cervina” o “Herba dos escaldados” como la llaman en Portugal, es un helecho común de comportamiento discreto y costumbres poco conocidas. Suele hallarse a menudo en cuevas y pozos haciendo no se sabe qué. Y también en cualquier lugar oscuro y húmedo alejado de la vista de los hombres. Esta planta es misántropa. Se compone la lengua de ciervo por lo general, de un conjunto de largas hojas verdes, fáciles de distinguir por los esporangios perfectamente alineados que decoran su envés. Antiguamente se utilizaba como remedio para curar la estupidez, pero no daba buen resultado, por lo que se ensayaron con ella otras aplicaciones. Consumida en tisana por los deshauciados no sanaba a los enfermos de sus males, pero aquellos adquirían el don de entender el lenguaje de los animales, lo que los consolaba bastante en los últimos meses de su vida.


Lengua de serpiente (Ophioglossum vulgatum). Este diminuto helecho natural de Las Landas habla un perfecto francés. La única hoja lanceolada que posee envuelve una pequeña espiga con forma de cola de serpiente. La espiga y la hoja juntas recuerdan vagamente a la lengua que le da nombre. Un ejemplar de Ophioglossum vulgatum que había estudiado teatro en Cardiff, tras una serie de trabajos menores en su juventud llegó a hacerse famoso cuando conoció a Tolkien y el afable escritor le ofreció el papel de Gríma en “El Señor de los Anillos”. El personaje, que la ofioglosácea bordó en una interpretación inolvidable, la lanzó por fin a la fama.

El rey cautivo


En la India existe un pueblo que tiene a su rey encerrado de por vida en una celda. Si el rey gobierna mal, no le dan de comer. Este pueblo es pacífico y vive de la agricultura. Según se ha dicho en cierta ocasión tuvieron un rey muy belicoso, al que castigaron tanto tiempo sin alimento que se volvió loco y se comió su propia corona. Y entonces, lógicamente, dejó de ser el rey.

26/3/10

Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera


Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera. Una película maravillosa de Kim Ki Duk, levantada sobre el agua con una prodigiosa orfebrería, más propia de un mago o de un poeta tocado por los ángeles que de un director de cine. Voy a contarla, pero si usted es de los que odian que le revelen el final de una película, no se preocupe: el de esta no se puede contar con palabras. El argumento es el siguiente. En la primera parte (primavera) un niño crece felizmente. En la segunda (verano) el niño se convierte en un muchacho y se enamora. En la tercera (otoño) mata y debe pedir perdón. En la cuarta (invierno) el muchacho que ya es un hombre, se redime mediante el sacrificio. En la quinta (primavera) un niño crece felizmente.


La película acaba aquí pero podría seguir eternamente de la misma forma: en la sexta parte (verano) el niño se convierte en un muchacho y se enamora. En la séptima (otoño) mata y debe pedir perdón. En la octava (invierno) el muchacho que ya es un hombre, se redime mediante el sacrificio. En la novena (primavera) un niño crece felizmente. En la décima (verano) el niño se convierte en un muchacho y se enamora...


PD: Y así para siempre. En realidad el texto de este post debería repetirse eternamente y ni siquiera de ese modo llegaría a explicar la película. La verdad es que solo sé de otra -tan reciente- que me haya impresionado tanto: “In the Mood for Love”, pero esa es otra historia. En cualquier caso mi pasión por el cine me obliga a dedicar este minicuento a todos los blogs de cine que sigo, demasiados para citarlos aquí. Gracias a todos. Yo creo sinceramente que el cine nos salva... no sé de qué.

25/3/10

El río de la vida

Un sabio vivía en una isla en el centro del río de la vida. Muchos jóvenes se acercaban todos los días hasta allí, bien fuera en el ferry que cruzaba el río, en alguna de las barcazas que hacían aquel trayecto o en embarcaciones privadas, con el fin de aprender sus enseñanzas.


Para instruirlos, el sabio escribía sus lecciones en el agua, con una fina vara de abedul. Pero los trazos que dibujaba se desvanecían al instante y a los discípulos les resultaba imposible leerlos. Cuando le preguntaban qué había escrito, el sabio siempre respondía lo mismo:


– Nada.

21/3/10

Frixuelus (gastronomía)


Típicos dulces asturianos hechos con azúcar, harina y leche. Los frixuelos se hacen sobre todo en carnaval. Algunos frixuelus tienen el poder de encantar a las muchachas como demostró en cierta ocasión Benito Rubio, un joven pastor de Llerices (Cangas de Onís). Este muchacho que estaba enamorado de una guapa jovencita de Cudillero, la sedujo ofreciéndole unos frixuelos mágicos y cantándole la siguiente copla:


“Sal moza encantadora

que aquí hay quien te quiere ver.

Yo te traigo unos frixuelos

que te sabrán muy bien.”


Efectivamente. Cuando la muchacha salió, no se sabe de dónde, y probó los frixuelos de Benito ya nunca quiso separarse de él. Quod erat demostrandum. Además he leído que en Borines, en el concejo de Piloña, las mozas que comen frixuelos por San Juan adquieren la costumbre muy apreciada por los gañanes del pueblo, de revolcarse desnudas en el rocío. Esto resulta bonito y por supuesto, muy excitante, aunque no sé si tanto para ellas como para ellos.


La receta original de los frixuelos parece ser que fue elaborada por Juan Cabrito, un famoso nuberu asturiano que vivió en Egipto a principios de nuestra era. En definitiva, que no hay gastronomía como la asturiana. Y por si quedara alguna duda, ahí están los frixuelos para demostrarlo. Ni poesía; y si no, léase otra vez la canción antedicha. Otra curiosidad gastronómica al hilo de esta: los chinos y japoneses desconocen la existencia de los frixuelos, pues como todo el mundo sabe estos pueblos de oriente nunca toman leche ni mantequilla y repudian el consumo de dichas sustancias. ¡Qué pena!, de verdad. Donde esté Asturias, que se quite lo demás.

18/3/10

Sardonia (botánica)


La Sardonia (Ranunculos sceleratus), también llamada “Hierba Sardónica” o “Apio de fuego de Cerdeña” fue descrita en numerosas ocasiones por Teofrasto y por otros naturalistas antiguos, ya que los efectos de su consumo inmoderado eran notorios: el que la comía se moría de risa. También la llamaron por eso apium risus. Yo la he probado en ensalada y sinceramente, no me ha hecho mucha gracia.

Alcipe

Alcipe fue una mujer que vivió en tiempo de Plinio y parió un elefante pequeño que sabía hablar. Los partos animales fueron comunes en la antigüedad. El caso de una mujer natural de Tesalia que parió un centauro es bien conocido. Aunque aquel animal nació muerto, fue conservado en miel y se le presentó a Claudio César, a quien le pareció correcto y no puso ninguna objeción.


Los Vénetos de Iliria también envolvían los cadáveres en miel para conservarlos, aunque no se sabe que lo hicieran nunca con un centauro. Más recientemente, en los siglos XI y XII, las mujeres de las localidades galas de Caux y Bresa a menudo daban a luz gallinas en lugar de niños normales. Eso sí: se tenía a estas gallinas por las mejores de toda Francia.

16/3/10

¡Es la ciencia, estúpido!


No suelo hacer esto en este blog. Escribir directamente en él. Casi todo lo que publico son cuentos o textos que están previamente escritos, la mayoría hace tiempo. Pero una amiga, Maikix, ha publicado en su blog un vídeo científico que es una delicia. Les recomiendo que vayan a verlo, por supuesto a pantalla completa y en HD: http://queotromuerdaelpolvo.blogspot.com/.


El vídeo, aparte de procurarme unos minutos maravillosos me ha hecho reflexionar acerca del arte y la ciencia, y sobre todo acerca de esto: ¿por qué entendemos que las dos cosas son tan distintas? Esta es una idea que siempre me ha interesado; tendré que contársela a Punset...


Me gustan los textos científicos y técnicos. Mucho. Me gusta leerlos aunque no entienda lo que dicen. Creo que tienen un valor poético extraordinario. Y a veces son como música; no sè si a ustedes les pasa lo mismo.


Siendo un adolescente, durante una época solía leer con fruición Scientific American y un día le pregunté a mi hermano mayor que es físico (a fin de cuentas yo soy de letras), si él entendía los artículos. Me contestó con la sinceridad propia de un hermano: “Por supuesto que no. No tengo ni idea. La mayoría no sé ni de qué van.” Con lo cual me quedé mucho más tranquilo... y seguí leyéndolos.


El vídeo de Maikix es una preciosidad de gran altura, no en vano los que lo han hecho son especialistas de primera. De los mejores. ¿Por qué no ponemos estas cosas en el Moma en lugar de tantas tonterías? En el Moma de nuestra mente, quiero decir. El caso es que cuando me refiero a textos técnicos, me refiero también y además al manual de una lavadora por ejemplo, o al de la tele. Si está bien escrito es una bendición. ¿O no? Y ¿quién no ha sufrido el martirio de intentar descifrar uno escrito por un idiota?


O sea que esto no es nada nuevo. Siempre hablamos de lo mismo, qué aburrimiento. Ya decía Chesterton: “Guárdense ustedes todos sus libracos en prosa y en verso, y a mi déjenme llorar lágrimas de emoción ante un horario de ferrocarril”.